Dar a terceros el correo corporativo de otra persona: cuándo puede encajar y cuándo conviene pedir permiso
Un email de empresa no deja de ser un dato personal por el hecho de usarse en el trabajo. Compartirlo puede ser normal dentro de la actividad profesional, pero cambia mucho si se difunde para fines ajenos o comerciales.
Respuesta rápida
Depende del contexto. Facilitar el correo profesional de un compañero o contacto para una gestión coherente con su función puede ser normal y estar amparado por la actividad empresarial. En cambio, difundirlo a terceros para fines distintos, especialmente publicitarios o masivos, puede vulnerar la normativa de protección de datos.
Qué dice la ley
El RGPD considera dato personal cualquier información que identifique o haga identificable a una persona física, y eso incluye muchas direcciones de correo corporativo. La clave jurídica suele estar en la finalidad y en la base legitimadora de la comunicación del dato. No es igual compartir un contacto con un cliente para cerrar un expediente que ceder una lista de correos a un proveedor para acciones comerciales no esperadas por el empleado.
Puntos clave
- El correo corporativo puede circular dentro de la actividad ordinaria sin necesidad de pedir permiso para cada intercambio funcional.
- Si la cesión excede el propósito profesional inicial, hay que revisar la base legal y la expectativa razonable del afectado.
- Usar esos correos para marketing o difusión masiva exige una cautela reforzada.
- Las políticas internas de la empresa ayudan a delimitar qué usos son admisibles.
Matices y excepciones
Que una dirección aparezca en la web o en una firma de correo no autoriza automáticamente cualquier reutilización. Su publicación suele habilitar el contacto profesional ordinario, no la venta de bases de datos ni el spam. También influye si el correo es nominativo o genérico; no es lo mismo nombre.apellido@empresa que info@empresa.
Qué hacer en la práctica
Si vas a compartir un correo ajeno, pregúntate primero para qué se usará y si esa comunicación encaja con la actividad profesional esperable. Cuando haya duda, pide autorización o reenvía tú mismo el contacto sin revelar la dirección. Si eres la persona afectada, puedes pedir el cese del tratamiento y reclamar internamente o ante la AEPD si el uso ha sido impropio.
Fuentes consultadas
- BOE — Reglamento (UE) 2016/679, RGPD
- BOE — Ley Orgánica 3/2018, LOPDGDD
- AEPD — Protección de datos en las relaciones laborales
- AEPD — Derecho de oposición
Revisión editorial de fuentes: 2026-04-14